Los ciclos de tu cuerpo
El ciclo menstrual
El ciclo femenino está controlado por sustancias químicas llamadas hormonas. La hormona foliculoestimulante (FSH) es segregada por una glándula situada en el cerebro, llamada hipófisis. La FSH estimula la maduración del óvulo en el ovario. El óvulo está envuelto por una capa de tejido llamada folículo.Los estrógenos son producidos principalmente por los ovarios y estimulan al útero para que comience a construir un fino forro (el endometrio) para poder recibir un posible embarazo.
Los estrógenos se producen durante la fase de maduración del óvulo y cuando alcanzan una cierta cantidad, estimulan a otra hormona hipofisiaria, la hormona luteinizante.La hormona luteinizante (LH) induce la maduración del folículo y la ovulación. De esta manera pone en funcionamiento al folículo para que se abra liberando al óvulo desde el ovario. El óvulo desciende por las trompas de Falopio hasta el útero.La progesterona es producida tras la ovulación por células que se encuentran en el folículo una vez vacío y hace que el revestimiento del útero crezca aún más. Así prepara al organismo para el embarazo y crea las condiciones necesarias para la concepción.
Si el óvulo no es fertilizado y no hay embarazo, los niveles de progesterona descienden, provocando la descamación o desprendimiento del endometrio (menstruación).Todas estas hormonas «hablan» unas con otras a lo largo de tu ciclo, comportándose como un pequeño grupo de jugadores, en el cual el papel del que va en cabeza pasa de una a otra.
Mientras no te quedes embarazada, este ciclo se repite cada mes hasta la menopausia, es decir, cuando la menstruación finaliza completamente. Pero el nivel de algunas hormonas femeninas puede alterarse debido a cambios en el peso corporal o la dieta, las emociones, el estrés o alguna enfermedad. Esto puede causar que la menstruación sea irregular o incluso que cese durante algún tiempo.
Entre la menarquia, es decir, la primera menstruación, y la menopausia, sólo madura una parte de los 200.000 óvulos que existen en tu interior desde el momento de tu nacimiento. Los óvulos inmaduros están «almacenados» en tus ovarios, dos glándulas con la forma de una almendra situada en tu abdomen cerca del útero o matriz. Cuando un óvulo está totalmente maduro, es liberado desde el ovario, lo que se conoce como ovulación, y desciende a través de las trompas de Falopio hasta tu útero.
Si durante este trayecto el óvulo es fertilizado por el esperma masculino, se aloja en el revestimiento del útero (endometrio). En la cavidad uterina se produce el crecimiento, desarrollo y maduración del nuevo ser hasta el momento del parto. Si no es fertilizado, el óvulo y el revestimiento del útero (endometrio) son despedidos y salen fuera de tu cuerpo a través de la vagina durante la siguiente menstruación.
El ciclo menstrual es habitualmente de unos 28 días, pero se considera normal que dure entre 21 y 35 días. Comienza con el primer día de hemorragia, es decir, de sangrado, y finaliza el día anterior a la regla siguiente. Para controlar la duración de tu ciclo menstrual, marca en un calendario el primer día de hemorragia como el día 1 de tu ciclo, y cuenta hasta el día antes de tu siguiente período.La menstruación es la parte del ciclo menstrual en la que se produce el sangrado y suele durar entre 3 y 7 días.
La cantidad de flujo menstrual que se pierde por período varía muchísimo de mujer a mujer, pudiendo ir de tan sólo 9 g a más de 350 g. La cantidad media, sin embargo, es de unos 70-80 g, lo que equivale aproximadamente al volumen de una taza de té.Pero no siempre tendrás la misma cantidad de flujo menstrual. Habrás observado que varía de un día a otro, siendo mayor al comienzo del período que al final. De hecho, el 90% se emite durante los primeros 3 días de la menstruación. Además, suele aumentar con la edad y con el número de hijos.
También se ve afectado por el método anticonceptivo que se utilice. Las píldoras anticonceptivas disminuyen el flujo y el dispositivo intrauterino (DIU) lo suele aumentar. Por todo ello, deberás escoger en cada momento el producto de protección menstrual con el nivel de absorción más adecuado a tus necesidades.
La mayor parte de las mujeres son vagamente conscientes de su ritmo hormonal. Si tú ya has tenido la regla durante unos años, estarás familiarizada con tu propio ritmo. Probablemente serás capaz de saber cuándo está a punto de comenzar tu período. La sensación es diferente para cada mujer, algunas mujeres se sienten cansadas y un poco tristes, otras notan cómo su piel y su pelo están un poco grasos.
Después de tu período el nivel de estrógenos comienza a crecer de nuevo y puedes sentir una repentina renovación de energía y sentirte capaz de realizar cualquier tarea. En mitad de tu ciclo, puede que notes un dolor punzante a un lado de la parte baja del vientre y un aumento de la secrección vaginal. Éstos son signos de que la ovulación está a punto de ocurrir.
Es una buena idea desarrollar la habilidad de escuchar a tu cuerpo. Cuando sabes lo que va a ocurrir, es más fácil hacer frente a los altibajos. Puedes intentar evitar las situaciones estresantes cuando sabes que te vas a sentir cansada o irritable y planear los acontecimientos especiales para cuando sepas que estarás llena de energía. Además, escuchando a tu cuerpo serás capaz de notar cualquier síntoma anormal para consultar lo más pronto posible a tu médico
El ciclo menstrual
